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Razones para ser vegetariano o verano

Cuáles son las motivaciones de quienes se convierten en vegetarianos o en veganos

En general podemos encontrar motivaciones muy diferentes entre los que se convierten en vegetarianos o veganos. Algunos lo hacen para evitar el maltrato hacia los animales, otros por razones de salud, otros por motivos religiosos, o porque no le gusta la carne y el pescado, otros lo hacen por cuidar nuestro planeta.
No es el propósito aquí valorar estas motivaciones o compararlas, todas son iguales de válidas y corresponden probablemente a diferentes tipos de personas.
En la dieta vegetariana está excluido todo producto de origen animal que implique su muerte. Hay vegetarianos que no comen ni carne ni pescado, pero comen huevos, son llamados ovo vegetarianos y los que toman productos lácteos son ovolactovegetarianos. Por supuesto los vegetarianos buscan dentro de lo posible que los alimentos estén producidos respetando el medio ambiente y los animales. Los productos locales (km 0) de pequeños agricultores son su prioridad. Una dieta vegetariana equilibrada es fácil de llevar y es difícil que los vegetarianos tengan cualquier carencia alimentaria.
Los veganos, al no comer ningún alimento de origen animal, tienen que tener más cuidado con la dieta y compensar con frutos secos, legumbres, nueces, etcétera. No faltan las proteínas vegetales.
La mayoría de las personas que comen carne, no saben o no quieren saber, cómo ha llegado la hamburguesa hasta su plato, qué ha pasado en los días que preceden, de dónde proviene el filete, la salchicha o el chorizo, dónde se ha criado el animal, dónde se ha sacrificado y a qué distancia.
Se dejan influenciar por otros elementos más culturales como el sabor o el recuerdo, a todos nos gusta como nuestra abuela cocinaba la carne y este recuerdo que nos hace feliz es el que nos influye en nuestras costumbres y en nuestras elecciones.
Sin embargo el número de vegetarianos en los países occidentales no para de aumentar.
Hay una toma de conciencia de que una alimentación carnívora causa muchos problemas a nivel de la salud, del medio ambiente y de la ética.
Las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y las enfermedades degenerativas, a pesar de los avances de la medicina, representan las causas de muchas muertes tempranas. La OMS acaba de concluir, después de haber examinado los estudios existentes, que la carne roja era cancerígena.
El maltrato hacia los animales en las granjas industriales, durante el transporte y en los mataderos no deja indiferente a la gente.
Gandhi dejó dicho que se podía ver el nivel de conciencia de un pueblo en la manera de tratar a los animales.
En el recuadro (es una encuesta de Time CNN) vemos que la salud ocupa el primer motivo de preocupación para hacerse vegetariano. Cuando añadimos la presencia de aditivos y hormonas, que también generan problemas de salud, llegamos a un 47%, o casi una de cada dos personas. La segunda preocupación se relaciona con los animales, al juntar “quiero a los animales” y “los derechos de los animales” llegamos al 21%. Aunque la preocupación por el planeta ocupe un puesto bastante bajo en la clasificación, solo un 4%, voy a empezar en este articulo por este punto.


 
 

Numerosos estudios científicos recientes nos informan de cuán importante es el impacto de nuestra alimentación sobre los recursos del planeta. La FAO sigue preocupada por la situación alarmante a nivel alimentario en la que se encuentra gran parte de la humanidad. Las desigualdades de un país a otro o dentro de un mismo país nos recuerdan que a nivel global el problema de la alimentación sigue sin resolverse.
El World Wash Institute advierte, en su estudio n.º 20043, “El apetito de los humanos por la carne de los animales amenaza el futuro de la raza humana por los múltiples daños al medio ambiente que acarrea : desforestación, erosión, agotamiento de las reservas de agua dulce, contaminación del aire y del agua, calentamiento global, pérdida de biodiversidad, injusticia social, desarrollo de enfermedades. A pesar de todos estos datos, el consumo de carne sigue al alza en un mundo en el cual la población está en constante crecimiento multiplicando todos estos problemas”.
Una alimentación vegetariana más respetuosa del medio ambiente como lo vamos a ver más tarde podría aportar soluciones inmediatas y sin grandes esfuerzos.
Los países muy desarrollados ocupan los primeros puestos de la clasificación como mayores consumidores de carne y pescado. Un americano come más de 100 kg de carne por año, un habitante de Bangladesh no llega a 5 kg. La presión ecológica sobre el planeta ejercida por la dieta carnívora occidental de los países ricos se hace sentir cada vez con más fuerza en los países pobres. Los campesinos de estos países abandonan la producción de alimentos para su propio consumo y se ven forzados a trabajar para la exportación.

El impacto de la producción de carne sobre el calentamiento global debido a los gases de efecto invernadero
Los principales gases de efecto invernadero son el CO2, el metano y el óxido nitroso.
Según la FAO, la industria de la carne sería responsable del 18% de los gases de efecto invernadero. En su 5º informe, el GIEC menciona que comer mucho menos carne sería como dividir por dos el parque automovilístico mundial.
Gracias a su alimentación, un vegetariano emite 2,5 menos de CO2 que una persona que consume carne.
Resumiendo y simplificando: El CO2 es emitido durante la combustión de los carburantes fósiles necesarios para la producción de los alimentos, el transporte y al almacenamiento.
El metano es el resultado de la fermentación de los alimentos en la panza de los rumiantes. El óxido nitroso es debido a la utilización de fertilizantes en la producción agrícola. El estiércol que proviene de las granjas de cerdos desprende grandes cantidades de óxido nitroso.
El metano es de 25 a 30 veces más potente como gas de efecto invernadero que el CO2, aunque desaparece en 6 ó 7 décadas, el CO2 tiene una vida más larga: permanece durante 200 años en la atmósfera.
La producción de soja para alimentar a los animales de granja es responsable del 80% de la desforestación de Brasil. En los cuarenta últimos años, 800.000 km2 de bosque han sido destruidos en el Amazonas.
Entre 2000 y 2005 la desforestación fue responsable del 12% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.
El mayor monocultivo de todo el mundo se sitúa en el cono sur de América Latina, entre Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y el sur de Bolivia. Los 54 millones de hectáreas de soja transgénica necesitan 550 millones de litros de glifosato que acaba de ser recientemente reclasificado como probablemente cancerígeno por la organización mundial de la Salud.
Millones de campesinos fueron desplazados y miles de productores debieron abandonar la producción de alimentos locales.

 
Foto: Sequía © OM
 

Falta de Agua
El otro grave problema medioambiental que provoca la alimentación carnívora es el enorme consumo de agua .
Para producir un kilo de patatas se necesita 900 l de agua, 1.300 l para cereales, 3.300 l para 1 kg de pollo, 5.000 l para 1kg de cerdo o de queso, 15.500 l para 1kg de buey.
Actualmente 1200 millones de personas no tienen acceso al agua potable.
“La producción industrial de carne está generando un sin fin de problemas respecto a la contaminación medio ambiental y un destrozo de las tierras y de las agua”. (Voracidad carnívora, Silvia Ribeiro).
Según la FAO, en un país desarrollado de Europa, la disponibilidad alimentaria es de 3.523 kcal por persona y por día correspondiente al consumo y el despilfarro, 1.180 son de origen animal y 2.343 de origen vegetal. Se han necesitado 8.250 litros de agua para producirlas, una cantidad muy excesiva teniendo en cuenta la disponibilidad.
Adoptando una alimentación vegetariana se utilizaría solo 3.600 l de agua.
Para producir 1 kg de proteínas de carne se necesita de 7 a 15 kg de proteínas vegetales.
En el mundo, el 64% de la tierras cultivadas sirven para la producción de carne.
El 50% de lo que se cultiva en el mundo es para el consumo animal. Una dieta vegetariana generalizada ocuparía mucho menos superficie y favorecería la soberanía alimentaria de todos los pueblos.
Para combatir de manera eficaz la malnutrición y la subnutrición, deben suministrarse 20 g de proteína animal per cápita al día, o 7,3 kg al año. Esto puede lograrse mediante un consumo anual de 33 kg de carne magra o 45 kg de pescado o 60 kg de huevos o 230 kg de leche. (FAO)
Sin embargo, en España que es el 10º país donde se come mas carne, el consumo es de ms o menos de 93 kg por año y por persona. Tres veces más que lo recomendado.

Foto: Desierto de Tabernas © OM
 

Contaminación de las aguas
La ganadería y la piscicultura son principalmente responsables de la contaminación de las aguas fluviales.
La presencia de substancias contaminantes como antibióticos, hormonas, productos químicos procedentes de las curtidurias, fertilizantes y pesticidas, están directamente relacionados con la mala calidad de las aguas fluviales.
Los nitratos y los agentes patógenos, provenientes de las explotaciones agrícolas, presentes en los acuíferos, ponen en peligro las reservas de agua potable. (FAO 2006)
La acumulación de nitratos, de fósforo y de nutrientes es responsable de la proliferación de algas verdes y de la degeneración del coral de los arrecifes y de la muerte de numeAO)
Países muy poblados como India o China, que hasta hace poco no comían mucha carne, están adoptando un modo de vivir más occidental y su consumo de carne está creciendo rápidamente, lo que provoca graves problemas de acaparamiento de tierras.

El acaparamiento de las tierras
En 2008 la ONG “Grain” lanzaba una alerta sobre el acaparamiento de tierras por parte de países preocupados por la crisis alimentaria que había provocado revueltas graves en Haití, Egipto.
“Los gobiernos con inseguridad alimentaria, que se basan en las importaciones para alimentar a su población, se están apropiando de vastas áreas de tierras agrícolas en el extranjero para la producción en el exterior de sus propios alimentos. Por otro lado, las empresas productoras de alimentos e inversionistas privados, hambrientos de ganancias, en medio de la profunda crisis, ven la inversión en tierras extranjeras como una importante y nueva fuente de utilidades.”(Grain 2008)
Un nuevo informe en 2016 advierte que a pesar de los problemas que está causando el acaparamiento de tierras no se ha detenido el proceso.
Para resumir esta primera parte, parece sensato pensar que comer menos carne tendría un impacto positivo sobre el medio ambiente y para la seguridad alimentaria. Al necesitar mucho menos superficie cultivada, una dieta vegetariana ayudaría a alimentar a más personas en un mundo con una población en crecimiento continuo.
El mayor país vegetariano del mundo es India, 35% de su población, aproximadamente 450 millones de personas, no comen carne ni pescado ni huevos, pero pueden consumir productos lácteos y miel. En India es muy fácil ser vegetariano, todos los restaurantes indican que hacen comida sin carne y abundan los restaurante vegetarianos. Es probablemente el concepto de no violencia (ahinsa en sánscrito), muy presente en las religiones, el que mayor influencia ejerce sobre tantas personas.

Antonio Martínez

Para saber mas:
www.rebelion.org/noticia.php?id=187575
La letra menuda de las guerras por alimentos vandana Shiva

www.rebelion.org/noticia.php?id=188446
Voracidad carnivora Sylvia Ribeiro

www.grain.org/fr/article/entries/5607-el-acaparamiento-global-de-tierras-en-el-2016-sigue-creciendo-y-sigue-siendo-malo

www.grain.org/fr/article/entries/5720-20-anos-de-soja-transgenica-en-el-cono-sur-de-america-latina-20-razones-para-su-prohibicion-definitiva