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Cartas y opiniones

Desde aquí os animamos a enviar vuestras cartas contándonos anécdotas, comentarios y opiniones sobre todo lo relacionado con el Parque Natural. Podéis hacerlo a través de Internet o por correo postal. Gracias.

Qué lugares

Por fin el frío aplaca los rescoldos del último verano. A los enamorados del lugar, digo que ya podemos convidarnos de soledad, concepto abstracto que ha tenido durante tanto tiempo este paraje como escenario. La soledad es al Cabo de Gata como al buen vino su barrica. Mar, playas y colinas respirando de cara al horizonte la bienvenida soledad, nutriéndose el espíritu de aquellos que quedamos asombrados ante la maravilla del vacío que nos mira de frente. Éste es el lujo de vivir aquí. Después la primavera va rellenando el hueco y provoca la euforia de las especies llegando hasta el verano donde todos los actos se consuman.

Una clase de amnesia colectiva hace que ahora no nos acordemos de los problemas que surgen con el verano. Conforme al pueblo acuden los turistas, el alma solitaria y contemplativa del invierno muda su condición, dejando el estío como el espacio temporal idóneo para hacer negocio. Pescadores, tenderos, buzos, masajistas, senderistas y toda la hostelería brindan sus servicios al visitante. Todos quieren hacer el agosto en un plis plas, aunque este año el agosto nunca llegara. La crisis se encargó de disuadirlo, apelando en su eterno soliloquio a tiempos más boyantes. Se la ha visto en los bares brindando a solas con los camareros por un mundo mejor. Pero la desdichada crisis no es el mayor problema al que nos enfrentamos. Tal vez peor que ésta sea la mala gestión de quienes desde el Ayuntamiento de Níjar se empeñan en sobrecargarnos con los desagradables impuestos indirectos. Dudo que haya algún otro municipio en todo el Mediterráneo en donde a las dos de la madrugada la policía local obligue a levantarse al turista de las terrazas de los bares. Yo mismo he presenciado algunas noches la indignación de tantos muchos clientes, forasteros o habituales, cinco minutos antes de que la autoridad hiciese su ronda nocturna y el camarero diese el último aviso. La gente se levanta ofendida y se va, pero lo que no se imaginan nuestras autoridades es que al año siguiente muchos no volverán. Este control descomunal al que todos nos vemos sometidos en agosto, hace que se respire un aire muy distinto al que ha fluido siempre.

Sólo puedo dar mi consejo al representante de esta comarca. No le pido que vele por nosotros ni que sus pistoleros nos protejan del mal ajeno. Sin caer en la anarquía y/o el libertinaje, está claro que aquí el único orden es el establecido de forma natural, como lo es el deseo del veraneante de estar a gusto durante unos días al año. Ahora que el espíritu del que antes hablaba es común a todos y puede que hasta su alma se halle en pose contemplativa, le imploro solamente, ya que doy por supuesto que usted conoce bien eso de que quien hace la ley hace la trampa, para que deje de recaudar impuestos inventados. Deje el dinero rápido como vicio malo para su ayuntamiento y proteja al turismo y sus lugares de ocio en vez de someterlos al peaje abusivo del agosto. Sepa que de esta forma tendrá asegurado el verdadero bienestar de sus vecinos y, si aguanta, a largo plazo podría aportar algo para la prosperidad del Parque y hasta para la suya propia.

Leónidas G.M.

 

Nota a la Alcadía de Níjar

En este mes de Julio, en Las Negras y, en general, en todo el Parque los hosteleros están que trinan con la caída de las ventas.

Ahora ponen el grito en el cielo y hasta recogen firmas para pedir al alcalde que la cosa se quede como estaba. Algunos incluso empiezan a estar convencidos ya de que la llegada del Partido Popular al poder en Níjar, con su descarada política de limpieza étnica (de “étnicos”, antiguamente conocidos como hippies, y similares), haya traído mayor riqueza y prosperidad a la zona costera.

La verdad es que el boom económico prometido está todavía por ver (a ver cuándo empiezan a llegar los yates, que nos harán ricos a todos); pero en lo que muchas personas, cada día más gente, señor Alcalde, del pueblo y de fuera, coincidimos es en que en Las Negras falta color y por supuesto ambiente (un verano tranquilo no tiene que ser necesariamente aburrido).
Ahora el monótono único es el de los uniformes de las distintas policías, que se empeñan en velar un día tras otro, sin descanso y con absoluta entrega y ardor, por la seguridad de ciudadanos y forasteros, lo que nos hace sentirnos plenamente protegidos a todas horas, a cualquier hora (Ahora incluso las mujeres se sienten más seguras, con el chequeo integral al que son sometidas en plena calle por agentes femeninas especializadas en estas prácticas de control de uso de sustancias estupefacientes. Uso y consumo que, por otro lado y curiosamente, no deja de reducirse por más que se persigue).



 

El caso es que nos preguntamos qué busca la policía en un señor que toma el fresco tranquilamente por la calle, en un vecino que sale a tirar la basura, en una dependienta que está sentada a la puerta de su tienda. Es un misterio para casi todos, vecinos y turistas. Es una pregunta que está en la calle. ¿Drogas, armas, actividades ilegales, apropiaciones indebidas, dinero negro...? ¿Qué será? Algunos estamos por irnos a vivir bajo el agua, porque allí no hay policía. ¿O sí?

La verdad es que la doble moral del alcalde (y allegados, claro) es difícil de sostener: por un lado hace publicar en su boletín de propaganda Níjar Alcaldía que en la barriada de San José se ha perdido el encanto que tenía el paseo marítimo al prohibir la Dirección General de Costas los puestos de artesanía (siempre Costas, qué malos son), y por otro se dedica a mandar a su policía a que acabe con la venta callejera de artesanía en Las Negras.

 
Foto: Las Negras © Rafael Portal Moreno
 

Y es que, de verdad, a veces da la sensación de que el alcalde tuviera una fijación con Las Negras, aunque todavía está por ver POR QUÉ. Gobernar con los dientes apretados no es lo más indicado para que todo el mundo se sienta representado por quien tiene la obligación democrática y legal de representar a la generalidad de sus conciudadanos.

No sabemos, tal vez esté usted, señor Alcalde, mal asesorado, lo decimos porque desde luego no se le ve nunca por Las Negras y parece que gobierne a ciegas, como de memoria; y quizás tendría que tener en cuenta otros puntos de vista distintos a los de los cuatro especuladronzuelos de siempre, esos que parecen tomar el fresco pero que en realidad están vigilando y envidiando a la gente sencilla que se dedica a vivir la vida. Y es que así, al final, nos acabamos haciendo viejos (y nostálgicos de otros tiempos más falangistas) demasiado pronto, señor Alcalde.

VIVA LAS NEGRAS
www.lasnegras.org

Cala del Plomo

Hasta el año pasado tenía citas con Medio Ambiente en Rodalquilar, Almería y con el Alcalde de Níjar.

Pedía que al principio de la pista hubiera alguien para regular el acceso a la playa y evitar que se llenara de coches, furgonetas y camping-cars, la orilla. Hay hasta 200 vehículos en verano y en los fines de semana todavía más. Muchos furgones y coches no tienen retretes, hacen sus necesidades subiendo a la Barriada.

He logrado de Medio Ambiente, en Rodalquilar, que pongan al principio de la pista (que ha sido ensanchada, cada año un poco más) unos carteles (carteles 20 y 30 por hora) para que los vehículos no destrocen los animalitos que cruzan la pista (siguen los cadáveres porque los todo terrenos, quads, suelen hacer carreras por la pista).

Han puesto rocas para impedir que los coches se acerquen demasiado a la orilla, pero rodean esos obstáculos y algunos se han quedado en la arena sin poder salir. Esto es sólo lo que obtuve de Medio Ambiente, pero nada del Ayuntamiento de Níjar.


Vienen: Guardia Civil de Carboneras, Seprona, Medio Ambiente, policía local de Níjar; se dan una vuelta y se marchan sin multar a nadie ni obligar a que aparquen detrás de los limites. La gente que ve que las autoridades no dicen nada, se lo dice a los amigos y cada día hay más gente que no respeta el entorno ni en verano ni en invierno.

Tuve ocasión de hablar con una mujer, Miriam, de la Voz de Almería que decía poder escribir un artículo al respecto. Nunca salió el artículo.

 
Foto: Cala del Plomo © OM

He propuesto para preservar la Cala del Plomo:
- Alguien para regular los vehículos (como en Mónsul y Los Genoveses)
- Un minibús para llevar la gente hasta la playa, pagando (12 ? ida y vuelta de Las Negras hasta San Pedro en barco)
- Alquiler de bicis para acceder a la playa
Y los demás andando.

La carta del 2006 se la mandé: El Eco del Parque, Medio Ambiente y Ayuntamiento: todavía espero respuesta…

Vecinos de la Cala del Plomo

 

El misterio de las basuras

Queridos Amigos del Parque

Soy un visitante asiduo del Parque Natural, al que acudo siempre que puedo. Este año, para mi sorpresa, encontré que la paradisíaca Cala de Enmedio había adquirido un paisaje nuevo. El 3 de octubre, un montón ingente de basuras, del tamaño de un apartamento pequeño, decoraba de forma penosa el lugar. Es sabido que el paso a esta playa con coches está prohibido, pero como no hay ninguna barrera eficaz que lo impida los propietarios de 4x4 llegan hasta allí y acampan durante varios días. Y también lo hacen otras personas que llegan a pie. La escasa educación ambiental que cunde en nuestro país hace que estos visitantes ocasionales olviden en el paraje sus "regalitos". Y una bolsa de basura llama a otra bolsa y así hasta el infinito.

En esta última visita me interesé por algo que resultó ser un difícil acertijo: ¿quién limpia las playas del Parque? Y como no sé si la información que recabé es correcta me dirijo a ustedes para ver si pueden contestarme. Una persona que habita en el Parque me dijo que EGMASA (Empresa de Gestión Medioambiental S.A.), adscrita a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, es la que venía limpiando todas las playas de la costa de Almería, desde Pulpi, pasando por Los Muertos, hasta Adra.

 
Foto: Basuras en El Playazo © AP
 

Y que adjudicaba a esta labor unos veinte coches y ochenta personas, cuatro por cada coche. Sin embargo, al parecer, y según lo que me relató este vecino del Parque, en los últimos años EGMASA ha subcontratado a otras empresas como Tragsa, o Bernardo (ésta última se ha encargado también de los autobuses que iban a los Genoveses y Monsul el pasado verano), las cuales, desafortunadamente, no disponen de tantos medios para eliminar la suciedad de las playas, y que de ello resultaría las descomunales pilas de residuos que encontramos en ellas. ¿Es esto cierto? Creo que es urgente averiguarlo y si es así denunciarlo públicamente. Como visitante del Parque me choca escuchar, por ejemplo, que no se puede transitar un antiguo camino interior que va desde el Cabo de Gata hasta San José porque podríamos ensuciar el entorno y convertirlo en un basurero (así me dijeron en la caseta de información del Cabo este verano) y sin embargo luego las empresas responsables de la limpieza, sean las que sean y dediquen los medios que dediquen a ello, incumplen sus contratos.

Muy agradecido,

Eduardo Ximeno de Alicante

 

El Mirador de La Calilla y otras decepciones

Hace algunos años que llegamos a San José por primera vez. Supongo que de rebote, creo que por la recomendación de una amiga, pero vinimos sin saber muy bien lo que nos encontraríamos. Recuerdo entrar en el pueblo con el coche y sentir que era un sitio especial. Había mucha gente joven, mochilas y coches llenos y llenos de tierra. Recuerdo llegar a la plaza y encontrar ese restaurante italiano con los columpios en su terraza y comer ahí un plato compartido.

Pero después conocimos las playas y calas, y eso fue lo que nos atrapó. Recorrimos minuciosamente cada una de ellas, para volver cada día agotados al pueblo a cenar, dar un paseo y tomar algo. Nos sorprendía no encontrar en la noche de San José toda esa gente joven que veíamos por el día, pero estábamos tan cansados que a las doce ya queríamos ir a la cama y planificar nuestra excursión del día siguiente. Encontrar aún sitios así y sentir que estás en plena naturaleza, mirar a tu alrededor y no encontrar rastro de civilización, tan solo mar, tierra, arena, rocas, montañas,... nos parecía increíble.


Y ya por entonces, mirábamos con sabor amargo esas urbanizaciones que estaban construyendo por ahí arriba. No queríamos que ese pueblo creciera más y que terminara perdiendo su encanto.
Pero este verano hemos vuelto, San José ha crecido demasiado, y lo peor es que aún sigue creciendo. Se están comiendo toda la montaña y parece que no tiene fin, no hay manera de parar esto. Después de ver el decepcionante paseo marítimo que han construido en Las Negras, un pueblo de pescadores que atrae por su sencillez, en una playa entre barcas y redes, me puedo esperar cualquier cosa.

Y no tarda en llegar al descubrir que hay nuevos hoteles, restaurantes, chalets, casas rurales y hasta urbanizaciones salpicados por cualquier rincón del Parque Natural Cabo de Gata, a este ritmo, donde hoy hay una casa, en diez años habrá cien.
Paseo por San José al amanecer y leo carteles de próximas construcciones de urbanizaciones, chalets y apartamentos. Encuentro nuevos chalets particulares que me impresionan de lo cerca que están del mar, ¿pero cómo es posible que aún hoy se permitan estas cosas?

 
Foto: Mirador de La Calilla © JG
 

Sigo mi paseo y me topo con otro cartel, es la próxima construcción del Mirador LA CALILLA. ¿Es que nadie se opone a esto? ¿De verdad que es necesario que nuestros ladrillos lleguen hasta el mar? Supongo que no se puede hacer nada para frenar esto, y yo ya me rindo, lo termino asumiendo como la muerte, trago saliva y sigo caminando.

Ya al mediodía, me siento en la playa. Me molestan las motos de agua y las lanchas motoras, primero pienso que en un parque natural prohibiría las embarcaciones a motor de recreo y después que quizá me esté haciendo viejo.

J.G.