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El Pozo de los Frailes: Núcleos de población del Parque

El Pozo de los Frailes es una localidad del interior del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar perteneciente al municipio de Níjar, situada a pocos kilómetros de la costa. Se accede a ella a través de la Carretera de Níjar a San José (AL 3108), siendo paso obligado para llegar a dicha localidad.

El nombre de la población se debe a que antaño la zona donde se asienta la población pertenecía a los frailes dominicos de Almería y en ella construyeron un pozo para abastecimiento humano y ganadero con el fin de facilitar la colonización de las tierras, propósito difícil en unos tiempos en que la piratería asolaba toda la franja litoral del Parque y sus proximidades.

Foto: Vista del Pozo de los Frailes © JG
 

La población surgió en el siglo XVIII a partir de un caserío cuyos pobladores se dedicaban a la agricultura y la ganadería, así como a la recogida de la fibra (palma, cogollo de palmito y esparto). Aunque actualmente estas actividades han sufrido un importante declive en la zona, todavía pueden verse en los alrededores de la localidad huertas cultivadas de patatas, habas y otras hortalizas. Las actividades principales de la población actual están orientadas a la construcción y al turismo, mediante la prestación de servicios de restauración, alojamiento y otros comercios. El número de habitantes censados en El Pozo de los Frailes es de 484, aumentando su población en verano, ya que algunas viviendas de la localidad son segundas residencias de sus propietarios y solo permanecen habitadas durante la época estival.

El Pozo de los Frailes se asienta en torno a la Rambla de los Frailes, distribuyéndose su población a ambos márgenes de esta, colonizando las laderas de dos cerros circundantes, al oeste el cerro de Los Garruchetes (139 m) y el cerro de El Pozo (128 m) situado al este.
El núcleo urbano, que tiene una superficie algo mayor de 120000 m2, se encuentra físicamente dividido por la carretera que va hacia la vecina población de San José, lo que hace que podamos distinguir la zona este y oeste.

La zona oeste, que queda a la derecha de la carretera en dirección a San José, es la parte más antigua de la población. Sus calles de trazado irregular van ascendiendo por la ladera del cerro en cuya cumbre se emplaza el depósito de agua que abastece a la población. Las viviendas de esta parte antigua son un ejemplo de arquitectura mediterránea, renovada y bien conservada, en la que predominan las construcciones de una sola planta con volúmenes sencillos, rectangulares, con pocos huecos en fachadas y muchas de ellas pintadas o encaladas de color blanco.

Si accedemos desde la carretera a través de la calle La Purísima llegaremos hasta la iglesia del pueblo, compuesta de una sola nave con la cubierta a dos aguas y un campanario frontal, situada junto a una amplia y soleada plaza en la que se celebran los eventos y festejos más relevantes organizados por los habitantes de la localidad. A pocos metros de la iglesia destaca una vivienda con porche y tres grandes palmeras datileras frente a su fachada principal, es la casa de Los Bretones, en ella, antes de existir la farmacia de San José, Carmen Bretones disponía de un botiquín completo para los vecinos y allí pasaba consulta el médico antes de existir el actual consultorio. Desde aquí podemos seguir visitando el casco antiguo por la calle Mayor, que termina en el camino que lleva hasta el camposanto del Pozo de los Frailes. Paralela a la calle Mayor está la calle Las Pocicas, que parte junto a la iglesia y desde la que podemos llegar hasta un amplio parque de reciente construcción con zona de juegos infantiles. Merece la pena adentrarse por los estrechos callejones de la zona más elevada del casco antiguo, ya que al alcanzar las cotas más elevadas, disponemos de unas excelentes vistas de todo el núcleo de población y del territorio circundante.


Fotos:
Casco antiguo del Pozo de los Frailes © JG
Iglesia del Pozo de los Frailes © JG
Casa de Los Bretones © JG
Calle Coto Pinar © JG

Al este de la carretera nos encontramos la zona más extensa y de desarrollo urbanístico más reciente del Pozo de los Frailes, donde se asienta la mayor parte de los habitantes de la población. En esta zona la tipología constructiva de las viviendas es muy variada y en la mayoría de los casos su antigüedad no supera los 15 años. La trama urbana está formada fundamentalmente por cuatro calles paralelas a la carretera (Calle Escuela, La Mesta, Barranco y Los Alemanes). A partir de la Calle Los Alemanes surgen de forma transversal a esta cuatro calles paralelas entre sí (Calle Las Minas, Mayo, Abril y Casualidad). Situada al sur de esta última, nos encontramos la Calle Coto del Pinar, desde la que se accede al consultorio médico y al colegio de educación infantil y primaria del Pozo de los Frailes junto a unas pistas polideportivas.

 
FUENTE: INE
Las fiestas del pueblo son muy importantes, ya que es uno de los núcleos de población del Parque donde mejor se conservan las tradiciones. En Navidad, se hace un “Belén viviente” en el que participa casi todo el pueblo, con una chocolatada para acompañar. En la celebración de Las Cruces de Mayo en la plaza de la iglesia, se preparan sardinas, migas y gurullos. La fiesta grande que dura al menos tres días es el 16 de Julio, en honor a su patrona la Virgen del Carmen.
 

Ortofoto de El Pozo de Los Frailes © IGN

Uno de los elementos de interés etnográfico más visitado del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar es la noria del Pozo de los Frailes, situada junto a la rambla, al lado derecho de la carretera en dirección a San José. Junto a ella, que forma parte de un pequeño parque, existe un punto de información del Parque Natural. La instalación de la noria se remonta a principios del siglo pasado, cuando un hacendado la construye en el pozo comunal existente, llegando al acuerdo de poder usar el agua sobrante en sus tierras contiguas aunque manteniendo el uso comunal del agua para abastecimiento de la población. Asimismo, junto a la noria se construyó un lavadero público. La noria estuvo en funcionamiento hasta el año 1983 cuando fue abandonada. Posteriormente la Junta de Andalucía la restauró utilizando artesanos carpinteros de la zona, poniendo en valor un importante elemento etnográfico de la cultura del agua en el Parque Natural.

Este tipo de artilugio se denomina noria de sangre por ser accionada mediante el empleo de animales (normalmente burros o mulas). Aunque se basa en conocimientos históricos de la época helenística, su origen parece ser persa, difundiendo las conquistas musulmanas su uso por toda su área de influencia. Su presencia en Almería está acreditada al menos a partir del siglo XI (Muñoz, A. y Ruiz, A., 2002). La maquinaria se compone fundamentalmente de dos grandes ruedas conectadas entre sí, una de ellas en disposición vertical (rueda del agua) que se engrana con otra en disposición horizontal movida por una palanca (mayal) de la que tira una caballería.

La rueda vertical lleva enrollada una cuerda o maroma a la que se atan unas vasijas de barro llamadas arcaduces que llegan hasta el nivel del agua donde son llenados, con el girar de la rueda se elevan hasta la superficie donde vacían el agua sobre una artesa que a través de una pequeña canalización subterránea evacúa el agua fuera del andén sobre el que da vueltas el animal de tiro, conduciéndola hasta un lavadero y abrevadero comunal (en otros muchos casos hasta una balsa). Esta noria no es la única que existía en el Pozo de los Frailes, ya que se tiene constancia de la existencia en los alrededores de restos de 11 norias más, lo que da una idea de la gran importancia que tenían estos elementos en la zona para la captación de agua subterránea.

Todos los vecinos podían llenar agua de la noria para beber y utilizar el lavadero adyacente guardando su turno, empleando para el lavado de la ropa jabón casero hecho con sosa y restos de aceites y pringues que se obtenían en las matanzas del cerdo. El agua para la casa se llenaba en cántaros que se transportaba a mano, ya que eran muy pocos los que tenían un burro para poder hacerlo. Cuentan los lugareños que allá por los años 50 del siglo pasado había una sola familia en el pueblo que tenía un burro, al que llevaban a la noria para la extracción del agua, cuando lo veían los vecinos, las mujeres enviaban allí a sus hijos apresuradamente para aprovechar la caída del agua y recogerla con sus cántaros; cuentan como anécdota que acabaron sacando al burro por la noche.

 
 
 
 
Fotos:
Noria del Pozo de los Frailes © JG
Abrevadero y lavadero © JG
Las Casillas © JG
Cortijada de La Torta © JG
 

La noria y el lavadero era un lugar de encuentro de todos los vecinos, donde las mujeres que iban a lavar intercambiaban impresiones, se difundían las noticias, los pastores trashumantes venían con el ganado al abrevadero y comentaban noticias de otros lugares, los caminantes que iban de paso paraban a beber agua y descansar, los mozos y las mozas se relacionaban, etc. Estos espacios de encuentro eran las "redes sociales" de aquellos tiempos.

En los alrededores del Pozo de los Frailes hay varias cortijadas de cierta importancia, destacando "Las Casillas" a unos 300 m al sur del núcleo de población del Pozo de los Frailes. Esta cortijada se ha convertido en los últimos años en una barriada de una extensión considerable debido a un reciente desarrollo urbanístico. A poco de pasar Las Casillas por la carretera en dirección a San José nos encontramos con el acceso a la cortijada de La Torta formado por un grupo de casas más o menos compacto. A unos 500 m al norte del Pozo de los Frailes se encuentra la cortijada de Los Puertas a la que se accede desde la carretera que va dirección a Los Escullos.

A poco más de 300 m al sur del núcleo de población del Pozo de los Frailes podemos ver sobre una pequeña loma un molino de viento recientemente restaurado que destaca del entorno por su singularidad. En el siglo pasado se empleaba para moler el grano de los cereales que se cultivaban en la comarca y así obtener harina. Este molino de viento es uno de los 14 con los que cuenta el Parque Natural, aunque muy pocos han sido restaurados y están tan accesibles como este, por lo que es recomendable hacerle una visita y verlo de cerca.

La visita al Pozo de los Frailes es obligada para todos los visitantes del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar que quieran conocer uno de los elementos etnográficos más importantes ligados a la cultura del agua, como es su noria, así como poder disfrutar de unas buenas vistas desde las calles más elevadas de la población.

Mª Pilar G. Carranza y Francisco Gálvez

 
 
  Fotos:
Molino de viento del Pozo de los Frailes © JG
Cortijada de Los Puertas © JG