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Rodalquilar: Núcleos de población del Parque

Por su situación geográfica, la localidad de Rodalquilar ha sido considerada siempre como el corazón del Parque Natural. Se encuentra enclavada en un valle abierto solamente por el mar, lo que propició que, durante mucho tiempo la difícil comunicación por vía terrestre, lo mantuviera prácticamente aislado. Actualmente, la población está bien comunicada y puede accederse a ella desde Campohermoso pasando por Fernán Pérez a través de la AL-3106 (antigua ALP-208). También podemos llegar hasta Rodalquilar por el litoral, desde Los Escullos o la Isleta del Moro a través de la AL-4200 (antigua ALP-826). Esta carretera fue construida en el año 1964, por lo que anteriormente solo podía accederse en vehículo a través del camino de La Carihuela en dirección a Fernán Pérez y otro camino en dirección a Los Albaricoques.

Foto: Vista de Rodalquilar © JG
 

El topónimo Rodalquilar procede de la antigua denominación Rodalquilate. Es posible que la etimología del nombre proceda de las raíces de otras palabras como piedra o algarrobo. Sus dos primeras sílabas (Rodal) proceden del latín Rupes (piedra o vena de ella muy dura y sólida). La segunda parte del nombre (quilar) procede del árabe quirat (unidad de peso para las perlas y piedras preciosas). Según esta definición etimológica, hasta el siglo XIII-XIV, el valle debió llamarse Rodal-Quirat (Gil Picón, E. 2002). Otros autores (Caparrós, R.) consideran que Rodalquilar está compuesto de dos voces. Rodal proviene de rutba, que se refiere a un lugar diferenciado: un rodal y el segundo nombre, procede de querab, nombre árabe del algarrobo. Por tanto Rodalquilar es el rodal de los algarrobos.

Los orígenes de la población parecen remontarse al siglo XV ó XVI, aunque no en el enclave actual, sino en torno al caserío de La Ermita, en las proximidades de la Torre de los Alumbres, cuyos habitantes se dedicaban a las labores del mineral de alumbre y a la agricultura. Se tiene constancia de que en el año 1587 aparecen dos pilas bautismales en el actual municipio de Níjar, una de ellas en "los alumbres de Rodalquilar" con 74 casas pobladas, de lo que se desprende que la de Rodalquilar era la principal población de la zona, casi doblando la de Níjar (Gil Albarracín, 1995).

Desde el punto de vista geológico, en términos simplificados, el valle de Rodalquilar se originó como consecuencia de una importante actividad volcánica, que lanzó grandes volúmenes de magma a la superficie terrestre en varias erupciones de gran intensidad. Estos grandes volúmenes emitidos a la superficie provocaron el hundimiento y colapso de la cámara magmática al vaciarse, formándose una gran caldera volcánica de forma ovalada que actualmente forma el valle de Rodalquilar.

El número de habitantes de Rodalquilar ha experimentado a lo largo de su historia una importante fluctuación, siendo actualmente los censados 167. Al igual que otras poblaciones del Parque Natural, esta localidad aumenta su número de habitantes en verano con la ocupación de segundas viviendas por parte de sus propietarios.

Rodalquilar y la minería están íntimamente ligados, debido a su importante pasado minero. Los orígenes del actual núcleo urbano se producen en el resurgir de la minería a mediados del siglo pasado. Los pobladores construyeron unas humildes viviendas adosadas paralelas al Barranco de Las Niñas desde la casa del Pintao hasta la actual Plaza del Tenis. Este conjunto de viviendas, por su peculiar construcción de adosamiento, muy semejante a los vagones de un tren, recibió este nombre, por lo que se le conoce vulgarmente como El Tren (Gil Picón, E.).

El núcleo urbano actual tiene una superficie de casi 280000 m2, en la que se incluye un antiguo y abandonado poblado minero. La población se encuentra físicamente dividida por el Barranco de Las Niñas, encontrándose la mayor parte de las viviendas al norte del mismo. Si visitamos Rodalquilar, accediendo por la carretera procedente de la Isleta del Moro, a la entrada de la población nos recibe una gran escultura metálica con la representación de un minero, lo que nos recuerda su actividad en el pasado. Inmediatamente veremos un poblado abandonado a la izquierda de la carretera donde vivían los mineros en el siglo pasado.

Fotos:
Plaza del Tenis © JG
Vista de Rodalquilar © JG
Calle Santa Bárbara © JG
Iglesia de Rodalquilar © JG

Tras una curva muy cerrada y cruzar el antes citado Barranco de Las Niñas llegamos a un sencillo entramado de calles donde vive la mayor parte de la población. Desde aquí tenemos hacia el este la calle principal o más antigua de la población: la Calle Santa Bárbara, en ella existe la mayor actividad comercial del pueblo, con tiendas, bares, restaurantes, un centro de buceo, alojamientos rurales y el Centro Cultural municipal Carmen de Burgos. Las viviendas en su mayor parte son de una sola planta, adosadas y con fachadas sencillas, muchas de las cuales conservan su aspecto original. Casi al final de la calle nos encontramos con una bonita y recogida plaza, llamada Plaza del Tenis. Antes de llegar a esta plaza, nos encontramos a la derecha la calle Los Gorriones, que junto a la Santa Bárbara constituyen el originario núcleo urbano de Rodalquilar.

 
FUENTE: INE
Al sur del Barranco de Las Niñas se disponen varias casas aisladas y una urbanización de viviendas adosadas de reciente construcción. Para seguir visitando el pueblo, retornamos al punto de partida en la esquina del Pintao, desde allí, nos adentramos en la Calle Fundición, con pendiente ascendente hacia el norte, de la que parten tres calles transversales: la Calle Alambique, Maquita y la Calle de la Torre. Si seguimos ascendiendo nos encontramos la iglesia del pueblo con una gran nave principal con la cubierta a dos aguas a la que se adosa la torre del campanario.
 

Ortofoto de Rodalquilar © IGN

Junto a la iglesia tenemos un punto de información permanente del Parque Natural y una sala de exposiciones, que forma parte de la finca pública adquirida por la Junta de Andalucía en el año 1991 al Instituto Nacional de Industria. Dicha finca, con una superficie de 35 hectáreas, está compuesta por el antiguo poblado minero y todas las instalaciones e infraestructuras necesarias para la obtención de oro en el pasado siglo. Tras el abandono definitivo de la actividad minera, la Consejería de Medio Ambiente adquirió la finca para convertirla en el centro operativo del Parque Natural. Gran parte de las infraestructuras y construcciones existentes en el antiguo complejo minero han sido rehabilitadas para convertirlas en equipamientos de uso público. Así, las antiguas oficinas de las minas son ahora las oficinas de gestión del Parque, la antigua casa de visitas es ahora el aula de la naturaleza "El Bujo", el cuartel es el centro fitoturístico "El Cornical", la antigua nave de fundición se ha convertido en el centro geoturístico "La casa de los Volcanes", etc. La finca cuenta, además de las infraestructuras mencionadas, con un jardín botánico (El Albardinal), un vivero, un área de acampada, dos casas rurales, un anfiteatro, una sala de exposiciones, un centro de recursos telemáticos y un centro de interpretación agrosilvopastoril, si bien, algunos de estos equipamientos se encuentran en la actualidad cerrados.

Siguiendo el ascenso por la calle fundición se suceden de forma consecutiva la Calle Bocamina y finalmente la Calle Apartadero. Al final de esta nos impresionan los restos de una antigua instalación metalúrgica para el beneficio del oro, es la planta Denver, que estuvo funcionando entre 1956 y 1966. Desde la parte más alta de la planta, podemos disfrutar de una impresionante panorámica de todo el Valle de Rodalquilar, por lo que merece la pena subir hasta allí.

La historia de la minería en Rodalquilar tienen sus inicios en la época romana, de la que se hallaron restos de una necrópolis en las inmediaciones del Cerro del Cinto. A principios del siglo XVI se empiezan a explotar en Rodalquilar los alumbres, mineral muy importante en el pasado como mordiente de tejidos, curtido de cuero, fabricación de vidrio y pergaminos, etc. La Corte de Castilla dio en concesión la explotación de alumbres al consejero real Francisco de Vargas, realizando este una importante inversión, de la que ha llegado hasta nuestros días la conocida Torre de los Alumbres o Castillo de la Ermita, en torno al cual se constituiría un poblado que sería el origen de la población de Rodalquilar. Con algún periodo de inactividad intermedio, los alumbres se explotan desde 1511 hasta 1592.

La siguiente etapa relevante de la minería de Rodalquilar se produce en el último tercio del siglo XIX cuando se explotan las minas para beneficiar plomo, plata y cobre. Cuando empezaron a decaer estas explotaciones de galena y cobre, se empezó a explotar la ganga de las minas; esta última compuesta por filones de cuarzo, los cuales resultaron tener un contenido aurífero. Al parecer, la compañía Stolberg y Westfalia conocía desde hace tiempo este contenido aurífero. Ya en 1864 aparecieron los primeros indicios de oro en la zona de la mina Las Niñas, pero hasta 1883 no se reconoce de una manera oficial el descubrimiento de oro en Rodalquilar en la mina Las Niñas (Hernández Ortiz, F. 2002). Aunque previamente hubo varios intentos de obtener oro a pie de mina, no es hasta el año 1931 cuando la empresa Minas de Rodalquilar S.A. logra obtener oro de forma rentable empleando el método de cianuración. El éxito de esta empresa duraría hasta el estallido de la Guerra Civil española, momento en que decayó la producción.

 
Fotos:
Planta Denver © JG
Antiguo poblado minero en ruinas © JG
Oficina de administración del Parque Natural © JG
Batería de San Ramón © JG
 
 

Pero la época de mayor apogeo de las minas de oro de Rodalquilar llegará entre 1943 y 1966, cuando la Empresa Nacional Adaro se encarga de su explotación por orden del Estado español. En 1966 las minas se cierran debido al agotamiento de los filones auríferos. Éste será el periodo de mayor producción de oro en la historia de Rodalquilar. Tras el cierre de las minas, se produce un paréntesis de 23 años de inactividad, hasta que en el año 1989 la empresa multinacional minera St. Joe, vuelve a abrir las minas y pone en funcionamiento una nueva planta de beneficio de oro. El funcionamiento de las nuevas instalaciones será efímero, porque en 1990 las mismas se vuelven a cerrar debido al bajo precio del oro en el mercado (Hernández Ortiz, F. 2002). Entre 1931 y 1990 en Rodalquilar se obtuvieron 6646 kg de oro.

 

Durante la época de esplendor minero, la población de Rodalquilar llegó hasta los 1400 habitantes y contó con servicios poco habituales en las poblaciones de la zona en aquella época, como escuelas, economato, cine, iglesia, club social, campo de fútbol, farmacia, etc.

Volviendo a la actualidad, en Rodalquilar se organiza una actividad muy original y llamativa la noche de San Lorenzo el 10 de agosto, es "la noche de las velas y las perseidas". El alumbrado público se desconecta y se iluminan las calles principales del pueblo exclusivamente con velas, con ello, al reducirse la contaminación lumínica se puede apreciar mejor la lluvia de estrellas fugaces que tiene lugar durante esa noche. Para animar la velada, se organizan además actuaciones musicales que complementan una noche mágica que nadie debe perderse.

 
 
  Fotos:
Playazo de Rodalquilar y Batería de San Ramón © JG
Torre de los Alumbres © JG

La población celebra sus fiestas patronales en honor a San Pedro a principios de julio. Durante tres días se organizan diferentes campeonatos deportivos, actividades culturales en el jardín botánico y por supuesto música para animar las noches veraniegas.

En Rodalquilar vivió su infancia en el cortijo La Unión la ilustre escritora y periodista Carmen de Burgos y Seguí (1867-1932), que utilizó el seudónimo de Colombine, fue autora de obras como Los Inadaptados y Puñal de Claveles, esta última basada en los sucesos acontecidos en el Cortijo del Fraile que se conocieron como el crimen de Níjar y que posteriormente inspirarían a Federico García Lorca para escribir sus Bodas de Sangre.

Fotos: Valle de Rodalquilar y Playazo © MA
 

A poco más de 3 Km del núcleo urbano tenemos el conocido Playazo de Rodalquilar, una playa de arena de unos 400 m de longitud en la que podemos ver embarcaderos naturales empleados en la antigüedad y en los que podemos distinguir algún noray labrado en la roca. De camino hasta El Playazo podemos ver varios cortijos en torno a los terrenos de cultivo del valle, muchos de ellos en ruinas, así como varias norias, dos de ellas recientemente restauradas por la Consejería de Medio Ambiente. Junto a este camino, nos encontramos el caserío de La Ermita en el que se han acondicionado varios inmuebles como alojamientos rurales. A unos 400 m de este caserío permanece en estado ruinoso la antes mencionada Torre de los Alumbres (s. XVI) que fue construida para almacenar y defender el mineral de alumbre. Posteriormente albergó tropas para la defensa del valle de los ataques piratas, pero su situación poco estratégica hizo necesaria la construcción de la Batería de San Ramón (s. XVIII) que podemos ver adaptada como vivienda por un particular hacia el norte del Playazo, emplazada sobre el afloramiento de una playa fósil.

Rodalquilar es una población de obligada visita para todos los que vengan a conocer el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, un paseo por sus tranquilas calles, los vestigios de su pasado minero, su jardín botánico o los recitales de música en verano son solo algunos de sus atractivos, que hacen de Rodalquilar un lugar especial de la Reserva de la Biosfera Cabo de Gata-Níjar.

Francisco Gálvez