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Paisaje, conservación y desarrollo

Paisaje, conservación y desarrollo: Evolución socioeconómica del litoral almeriense

“Investigación de la evolución socioeconómica del litoral almeriense, propuesta de creación de Pre-parque y Centro Cultural de Interpretación del Paisaje de Cabo de Gata-Níjar.”

Este atículo es el primero de una serie de cuatro textos que publicaremos en esta revista, y que recogen el trabajo de investigación completo y proyecto fin de carrera del arquitecto José Carlos Fernández Martínez, de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (Universidad de Granada)
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Resulta interesante realizar un primer acercamiento al territorio a través de la mirada ajena, acudir a aquellos que lo han vivido en primera persona, profundizar en sus experiencias. En su libro, Campos de Níjar. El viaje a Tierras del sur, Juan Goytisolo define la profunda impresión de violencia y pobreza que le produjo su llegada a este territorio, allá por 1960, a través de la carretera Nacional 340. Describe un paisaje africanizado de sierras ásperas, cinceladas a golpe de martillo y corroído por la erosión. Su arquitectura es blanca, de casas especialmente apiñadas semejando casi fortines, y su costa es árida y salvaje, batida por el viento en invierno, y por el sol y el calor en verano. Tan asombrosamente bella como desconocida.

Años más tarde, Tierra quemada (1983), del poeta Antonio Jiménez Millán, describe el paisaje del Cabo de Gata como un lugar marcado por la nostalgia, paisaje sentimental, que liga fuertemente la tierra a su historia. Define un rincón de belleza calculada y desparramada desde la orilla de la mar hasta el propio paisaje desértico interior. En él, destaca tanto su singular textura (“rocas de color cárdeno oscuro”), su clima (“arena batida por el viento de levante”), como los propios elementos arquitectónicos a través de los cuales la historia ha dejado su huella perenne en el lugar, (“la yerta soledad de las torres vigía”).

Tal y como queda reflejado, a pesar de la posterior declaración hacia 1987 como «Zona protegida de interés científico y medio-ambiental», su singular paisaje ya había sido reconocido desde estos ámbitos culturales muchos años atrás. Ambos textos, con una sustancial diferencia de más de 20 años en su publicación, definen realidades paisajísticas y socioeconómicas muy cercanas, reflejando el lento pasar del tiempo y la escasa variación de los procesos internos que han caracterizado a este fragmento de territorio, desvinculado de cualquier tipo de desarrollismo hasta época reciente. La gran carencia infraestructural, que ha supuesto un lastre en general para toda la comarca, ha permitido mantenerlo al margen de procesos depredadores y especulativos durante muchos años, repercutiendo en una tardía incorporación de este espacio a las dinámicas litorales experimentadas con más intensidad en otros puntos del territorio.

El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, nombre que define su ámbito de protección en la actualidad, constituye un espacio límite que se debate entre la transformación y antropización del medio (agricultura intensiva), y la preservación de sus singulares condiciones geográficas y ambientales.

La realidad construida en los últimos 30 años en el entorno de Níjar es bien diferente a la descrita por Goytisolo. El proceso de transformación territorial lo inició el Instituto Nacional de Colonización a través de potentes programas desarrollistas, que vinieron a introducir nuevas densidades poblacionales y formas agrícolas en el ámbito de influencia socioeconómica del Parque Natural, determinando un nuevo modelo locacional de la actividad y la población(1). No obstante, los nuevos procesos de uso intensivo derivados de dicha colonización, inicialmente programada para otro tipo de agricultura, ocasionan actualmente grandes problemas de sobreexplotación de recursos naturales en un territorio cuyo principal valor reside precisamente en su carácter virginal.

Estos acontecimientos llevan a la necesidad de establecer mecanismos proyectuales de anticipación a ciertos procesos depredadores, y de recuperación y regeneración de crecimientos poco acertados. Es precisamente en la búsqueda de la condición de equilibrio y convivencia de realidades naturales y económicas donde se asientan las bases de la futura intervención territorial. Estas intervenciones, desde su necesaria cercanía a la arquitectura del paisaje, tratarán de preservar su valor ambiental y a la vez concebirlo como una alternativa espacial turística y agrícola de mayor calidad y mejores condiciones específicas que el resto de la oferta litoral(2).

No obstante, visiones excesivamente proteccionistas conllevan el deterioro y la pérdida de ciertos procesos internos de su población, que precisamente fueron originarios de su belleza y valor cultural, relegando a sus habitantes a la incorporación al nuevo hábitat como único mecanismo de supervivencia. La adecuada hibridación entre realidades económicas y medioambientales pasa por establecer unos límites claros de cada uno de los procesos y hallar mecanismos de compatibilidad. En dicha búsqueda de equilibrio, será necesario repensar la viabilidad de ciertos crecimientos agrícolas y turísticos que delimitan fuertemente su contorno, inicialmente administrativo y actualmente físico.

Para conocer en profundidad los actuales procesos que transforman o repercuten sobre el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, comenzaremos el estudio desde un punto de vista conceptual, indagando en el significado de la declaración de “espacio natural protegido” en un territorio, para observar las repercusiones socioeconómicas sobre sus habitantes, así como las consecuencias que dichos procesos globales acaban generando sobre el propio contorno del espacio en cuestión. Para ello, el análisis de los diferentes estratos existentes, así como el entrelazado de los mismos, definirán la necesidad de propuesta territorial donde establecer dichas condiciones de equilibrio; se analizará el territorio como la interrelación de un medio y sus pobladores, un espacio y su acción correspondiente(3).

Esquema:
1. Espacios naturales protegidos del litoral andaluz y repercusión sobre las dinámicas socioeconómicas
2. Acercamiento al medio físico y valor medioambiental que caracterizan al Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar
3. Evolución socioeconómica del litoral almeriense desde los 60 hasta la actualidad

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La artificialización de la naturaleza. Indagación sobre el concepto de “espacio natural protegido”.
La declaración legal de un ámbito natural como “espacio protegido” lo convierte, ineludiblemente, en un auténtico objeto especulativo de potencial atractivo, generando crecimientos de diferente índole y naturaleza en todo su perímetro. Por otra parte, se limita notablemente la explotación de sus recursos y modifica drásticamente la estructura socioeconómica de su ámbito de influencia inmediata. Conforme evolucionan las dinámicas económicas de su entorno y aumenta la presión, tanto de urbanizaciones como de otros tipos de ocupación agrícola, comienzan a quebrarse las estructuras de continuidad ambiental que lo ligan con las matrices territoriales, y por tanto se genera un nuevo estatus de artificialidad de su naturaleza(4).

Indagando en el panorama internacional, el significado de “naturaleza protegida” en relación a contextos urbanos está presente en los sistemas de parques americanos. A pesar de suponer la construcción de una naturaleza idealizada, el origen de Central Park parte de la necesidad de contrarrestar un crecimiento urbano donde la ciudad imponía su crecimiento sobre un campo condenado a desaparecer. Mientras que en su inicio pretendía asumir la función de lugar de evasión y disfrute de la naturaleza a través de un límite contundente hacia la ciudad, hoy destaca por la profunda interrelación con el contexto urbano, donde sus límites han sido modelados y armonizados, y se han establecido adecuadas estructuras de continuidad con otros espacios naturales(5).

El concepto alemán de parque natural se debate entre una protección de su naturaleza y la satisfacción de la necesidad de ocio de los habitantes, tanto del propio parque como de las aglomeraciones de las que depende. En este sentido, al igual que el parque americano, su análogo alemán pretendía constituir un contrapeso territorial, un refugio natural donde el hombre moderno pudiese reencontrar el paisaje y la naturaleza que faltaban en la ciudad(6). Ambos suponen ejemplos de cómo ciudad y agricultura podrían ser planificadas desde el paisaje, convirtiendo los actuales límites rectilíneos en auténticos espacios de transición e hibridación de necesidades tanto urbanas como ecológicas(7).

Podemos relacionar dicho concepto de límite con el actual concepto de “espacio natural protegido” que se adopta en nuestro país sobre los años 80, y que surge como un mecanismo de protección de determinadas franjas territoriales de especial valor medioambiental frente al incipiente crecimiento urbano experimentado años atrás, provenientes del turismo y nuevas agriculturas.

Tal es el caso de nuestro Parque Natural, donde, como veremos a continuación, la protección mediante la figura legal y la limitación de explotación de sus recursos naturales han condicionado tremendamente la realidad socioeconómica existente, invirtiendo prácticamente el esquema poblacional, social y, productivamente hablando, además de aumentar la especulación en torno a su límite administrativo. El Parque pierde paulatinamente sus habitantes y actividades tradicionales, mientras que sus alrededores avanzan hacia su depredación.

Comparativa de sistemas litorales y productivos. Evolución socioeconómica de los Parques Naturales Andaluces desde su declaración hasta la actualidad. Conclusiones relativas al contexto litoral almeriense y Cabo de Gata.

Para enmarcar Cabo de Gata dentro de un contexto territorial de mayor envergadura, dado el protagonismo de los espacios naturales protegidos dentro del litoral andaluz, se ha comenzado la investigación desde dicha escala. Analizadas las diferentes variables se pueden obtener conclusiones de diferencia de densidades entre los espacios naturales y sus ámbitos de influencia, de las condiciones singulares de cada parque determinadas por la variación de sus medios físicos y de las actividades económicas desarrolladas por sus habitantes en relación a las diferentes condiciones climáticas.

El análisis comparativo – evolutivo de todos los Parques Naturales Andaluces, tanto interiores como de condición estrictamente litoral, relacionados directamente con núcleos urbanos importantes y aquellos de condición más periférica, permite extraer conclusiones en torno al dinamismo costero almeriense y, concretamente, del levante donde se ubica el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar.

Aquellos espacios protegidos de condición costera (Cabo de Gata, Doñana y Bahía de Cádiz) aumentan considerablemente su dinámica demográfica en los dos períodos analizados (1961-1991, 1991-2011). Este hecho encuentra su causa en el alto porcentaje de población estacional y escasez de población permanente, variando considerablemente el porcentaje de población en función de las estaciones de invierno y verano. Conforme a su estacionalidad existente, vinculada a ciclos productivos opuestos, en invierno un alto porcentaje de población de procedencia nacional y extranjera se dedica a dinámicas económicas derivadas de las nuevas actividades agrícolas, mientras que en verano el sector turístico acapara el protagonismo generando la inversión de la balanza económica.

Por su parte, es importante destacar que Parques Naturales como el de Sierra de Castril, Sierra de Huétor y Sierra Norte experimentan una fuerte regresión demográfica, cuyo motivo es su condición interior alejada de las aglomeraciones que ofertan atractivos turísticos de “sol y playa”. Además carecen hasta la fecha de mecanismos eficaces que potencien una agricultura poco productiva y su propio atractivo rural.

A pesar de su alta dinámica poblacional, el ámbito de influencia socioeconómica del Parque constituye un territorio de muy baja densidad cuyas principales causas son su condición periférica con ausencia de comunicaciones eficaces, y la naturaleza polinuclear de su territorio, cuyas aglomeraciones se conectan a través de un sistema de viales de poca entidad.

Frente al resto de espacios naturales, Cabo de Gata cuenta con un alto número de figuras de protección establecidas por la RENPA (Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía), reflejo de sus diferentes peculiaridades y atractivos paisajísticos. Se trata de un clima semidesértico que genera un paisaje único en el mediterráneo, además de contar con la denominación de Geoparque, único existente en Europa. A su vez, de la definición y delimitación de “litoral” que efectúa el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía, deducimos un ensanchamiento del mismo en su contacto con los Parques de Doñana y Cabo de Gata, cuyas dinámicas costeras se prolongan mucho más allá hacia el interior que en el resto de secciones del litoral andaluz.

Otra conclusión interesante, que abre el camino para la continuación de la investigación, la obtenemos del análisis del sistema de relaciones económicas que establece el POTA entre los diferentes núcleos urbanos existentes. Si contrastamos el Sistema Polinuclear de Centros Regionales, detectamos un gran vacío de relaciones entre los núcleos existentes en el levante almeriense, especialmente coincidente con el espacio ocupado por el Parque Natural y su poca integración con el Campo de Níjar. Esto no sólo ocurre en dicho Parque, sino que es un hecho común a la realidad de Doñana, donde los núcleos que los integran tienen un desarrollo económico limitado, en parte debido a las protecciones tan restrictivas de explotación de sus propios recursos, frente al potente dinamismo de aquellos de su alrededor(8).

La red económica de los municipios litorales confirma esta cuestión, poniendo en evidencia el fuerte contraste producido en los ámbitos de Doñana y especialmente en Cabo de Gata, donde existen grandes problemas de interconexión municipal. Se trata de lugares con menor peso demográfico y económico, y carecen de la continuidad e intensidad en sus relaciones interurbanas. Este hecho resulta paradójico si tenemos en cuenta los altos valores naturales e históricos de este espacio. Lo que en origen ha podido propiciar sus condiciones de preservación natural se está manifestando como factor determinante para su hipotético desarrollo sostenible, afectando al sistema de relaciones y comunicaciones.

Tras este primer análisis de escala macro en el litoral se ha estudiado el dinamismo costero almeriense, descendiendo al contexto geográfico provincial y abordando un estudio evolutivo agrícola, por ser la actividad económica dominante y actualmente conflictiva en su contacto con el Parque como espacio protegido. La confrontación de ambas realidades lleva a una doble vía de investigación. Por un lado, la agricultura como medio económico en potencia, que se hace patente en la evolución experimentada desde los años sesenta hasta el momento actual junto a sus previsiones de futuro. Por otro, la profundización en los valores medioambientales de Cabo de Gata que lo configuran como un medio natural único, de escasa repercusión económica y poblacional y cuyos recursos naturales se encuentran considerablemente sobreexplotados. En la búsqueda de mecanismos de compatibilización de ambas realidades se hallarán las futuras oportunidades de proyecto.

José Carlos Fernández Martínez
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NOTAS
1. COMPÁN VÁZQUEZ, DIEGO. Dinámica poblacional reciente de la población en el espacio almeriense: reestructuración de la red urbana tras la quiebra de la agricultura tradicional y la expansión del turismo y los cultivos extratempranos. Universidad de Granada. Sección de Geografía, (pp. 184).
2. ARIAS ABELLÁN, JESÚS. La planificación y el uso turístico en los Parques Naturales de Andalucía. Desarrollo regional y crisis del turismo en Andalucía: Actas del simposio hispano-francés: Almería 25-29 de junio, 1991. Edita: Instituto de Estudios Almerienses, 1994, (pp. 16).
3. DE LACOUR JIMÉNEZ, RAFAEL. Los espacios naturales del litoral como oportunidad territorial de paisaje. El territorio como “Demo”: demo(a)grafías, demo(a)cracias y epidemias. Universidad Internacional de Andalucía, 2011, (pp. 270).
4. WENCHE E. DRAMSTAD, JAMES D. OLSON, RICHARD T.T. FORMAN. Principios de Ecología del Paisaje en Arquitectura del Paisaje y Planificación Territorial. Universty of Harvard. Graduate School of Design. 2005.
5. ÁBALOS, IÑAKI, Atlas pintoresco, Vol. 1: el observatorio, Gustavo Gili, Barcelona, 2005, (pp. 50-60).
6. CAMPILLO I BESSES, XAVIER. El concepto de parque natural en Baden-Württemberg (Alemania): el caso del Parque Natural del Alto Danubio. Documentos de Análisis Geográfico, 24, 1994, (pp. 75-92).
7. BATLLE, ENRIC. El jardín de la metrópoli. Del paisaje romántico al espacio libre para una ciudad sostenible. Land&Scape Series. Barcelona, Gustavo Gili, 2011, (pp. 37-41).
8. PLAN DE ORDENACIÓN TERRITORIAL DE ANDALUCÍA (POTA). Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente. 2006.