Amigos del Parque pide menos ruido y horarios más limitados en las fiestas de los pueblos

La Asociación Amigos del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, mediante escritos presentados en los ayuntamientos de Almería, Níjar y Carboneras, ha pedido moderación del ruido y recorte de los horarios en las fiestas populares y patronales que se celebran cada verano en las localidades del Parque.

El objetivo es adoptar medidas contra el exceso de ruido que permitan compatibilizar el disfrute responsable, la actividad económica ligada al turismo y la protección ambiental del Parque Natural. Entre las medidas propuestas figuran la reducción del horario de las fiestas; la posibilidad de continuar la actividad sin música a partir de determinada hora de la madrugada, incluso dentro del horario permitido; la exigencia de limitadores de potencia en conciertos e instalaciones sonoras, de manera que la emisión sonora no supere los 55 decibelios establecidos en el Reglamento para la Preservación de la Calidad Acústica de Andalucía, y el acuerdo con los feriantes para evitar la superposición de distintas músicas en un mismo recinto. También se solicitó revisar la orientación de los altavoces respecto a las viviendas, a fin de reducir todo lo posible el volumen de música que llega a ellas.

Foto:Coalendario de las fiestas

Solo contestó el Ayuntamiento de Almería, que indicó que procuraría animar a las comisiones de fiestas a moderar el volumen de la música, revisar la orientación de los altavoces respecto a las viviendas y respetar el horario establecido, con el fin de favorecer la convivencia vecinal y velar por el descanso y la salud de los vecinos y vecinas en las fiestas de la barriada de Cabo de Gata.
Esta asociación no pretende cuestionar la celebración de fiestas populares, con gran arraigo entre los habitantes de la zona y que suponen un encuentro anual entre familias que viven dispersas y un motivo especial de diversión para muchas personas. Algunas de ellas cuentan, además, con actos y festejos tradicionales o de recreación histórica, como el desembarco pirata de San José, procesiones marineras, la fiesta del Huertecito en Cabo de Gata o la representación de moros y cristianos de Carboneras, que forman parte del patrimonio cultural de la zona.
No obstante, en los últimos años muchas fiestas se desarrollan con música a gran volumen, lo que provoca una importante contaminación acústica, impropia de un parque natural, con el consiguiente perjuicio para sus valores ambientales. Además, suelen ubicarse junto a viviendas, lo que ocasiona una entrada excesiva de ruido en los domicilios, difícilmente soportable para sus habitantes, que sufren los efectos negativos del ruido y de la falta de sueño y descanso. Esta situación suele ser motivo de quejas de los vecinos cercanos, hasta el punto de que algunas personas han llegado a denunciarlo ante el Defensor del Pueblo Andaluz.

Salvo la música asociada al baile, la mayoría de los sonidos estridentes resultan innecesarios, pues se puede disfrutar de las atracciones, comer y beber sin música o con música a bajo volumen, como demuestra el hecho de que, en muchas fiestas, las primeras horas se desarrollan con menor nivel sonoro en atención a las personas con trastorno del espectro autista, sin que ello perjudique de forma significativa la actividad de los feriantes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que el ruido afecta a la salud física y mental y recomienda mantener el ruido ambiental por debajo de 53 decibelios de día y 45 decibelios de noche en el exterior de las viviendas, mientras que en el interior no debe superar los 30 decibelios durante la noche. Además, por su excesiva cercanía a algunas viviendas, estas fiestas podrían ser contrarias a la Ordenanza de Protección contra la Contaminación Acústica, conforme al modelo de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias, que establece en su artículo 53.c que no se permiten estas celebraciones al aire libre cuando se ubiquen colindando con viviendas.

Asociación Amigos del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar

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