El castillo de San Ramón, en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar

El castillo de San Ramón, junto al Playazo de Rodalquilar, vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: cómo puede un Bien de Interés Cultural mantenerse durante años en un estado de deterioro tan visible sin que se adopten medidas eficaces para evitar su pérdida.

La situación ha sido denunciada públicamente por Amigos del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar y Amigos de la Alcazaba, que han alertado del abandono de esta fortificación del siglo XVIII, construida entre 1764 y 1768 en tiempos de Carlos III para reforzar la defensa de la costa frente a ataques piratas y berberiscos. La denuncia ha tenido eco en distintos medios provinciales, que han recogido el estado actual del inmueble: muros erosionados, grafitis, basura, colchones, pérdida de sillares y parte del muro exterior derrumbado desde hace más de tres años.

Foto: Castillo de San Ramón © PGC

El deterioro no es nuevo. Tras perder su función militar, el castillo pasó a manos privadas en 1875. En 2017 volvió a salir a la venta por más de tres millones de euros, lo que abrió entonces el debate sobre si la Junta de Andalucía debía ejercer el derecho de retracto para incorporarlo al patrimonio público. Desde entonces, los proyectos para darle un uso turístico no han impedido que la fortaleza siga degradándose frente a uno de los paisajes más visitados del Parque Natural. El caso resulta especialmente grave porque no se trata de una ruina cualquiera. Como Bien de Interés Cultural, el castillo cuenta con protección legal y sus propietarios tienen la obligación de conservarlo. La nueva Ley de Patrimonio Cultural de Andalucía recuerda que las personas propietarias o titulares de bienes patrimoniales deben conservarlos, mantenerlos y custodiarlos para garantizar la salvaguardia de sus valores. También contempla la posibilidad de multas coercitivas o ejecución subsidiaria cuando esas obligaciones no se cumplen.

La imagen actual del castillo de San Ramón resume un problema más amplio: la fragilidad del patrimonio histórico del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. No solo está en juego una construcción militar del siglo XVIII, sino una parte de la memoria costera del territorio, vinculada a la defensa del litoral, al poblamiento de la costa y a la historia de Rodalquilar.
El abandono de este castillo no puede seguir diluyéndose entre competencias administrativas, titularidades privadas y proyectos que nunca llegan a materializarse. La protección patrimonial debe significar algo más que una declaración sobre el papel. En un enclave como el Playazo, donde paisaje, historia y uso público conviven a diario, dejar caer el castillo de San Ramón sería aceptar que una parte esencial del patrimonio del Parque se pierda a la vista de todos.

Asociación Amigos del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar

Foto: Castillo de San Ramón © PGC

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