Gente del Parque
Juan Antonio Muñoz, Almería de piedra
Juan Antonio Muñoz: “La esencia de la construcción tradicional es hacerla con el mínimo esfuerzo y con materiales inmediatos”
“Hemos montado un documental, Almería de piedra, y una exposición itinerante sobre la importancia de la arquitectura tradicional”.
Junto a Francisco Checa, elaboró el informe consultivo para la declaración de los sistemas históricos y tradicionales de regadío como patrimonio inmaterial en España, a través del Laboratorio de Antropología Sociocultural de Almería.
Juan Antonio Muñoz Muñoz es un almeriense de 67 años nacido en Lubrín. Padre de dos hijos, se ha jubilado tras permanecer ligado al mundo de la enseñanza durante toda su vida.
Me acabo de jubilar hace poco tiempo y sigo trabajando en lo que me gusta: el patrimonio cultural.
Ese patrimonio cultural tiene una gran presencia en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. Pasó su infancia y adolescencia en su pueblo, pero después se trasladó a la capital, donde ha vivido desde entonces. Comenzó dando clases en localidades cercanas a Cabo de Gata, como Carboneras y Campohermoso, para después incorporarse al Centro de Profesores de Almería. Actualmente sigue trabajando como investigador en la Universidad, dentro del Laboratorio de Antropología Sociocultural de Almería.
Últimamente Juan Antonio ha centrado su trabajo en el análisis de la arquitectura tradicional desde el punto de vista de las estructuras de piedra.
Hemos hecho un trabajo de campo muy extenso. Nos ha llevado dos años, durante los cuales hemos recorrido toda la provincia. Tenemos muchísimo material, hemos publicado resultados en revistas científicas y hemos montado un documental, Almería de piedra, junto con una exposición itinerante.
Foto: Antonio Hermosa y Juan Antonio Muñoz © Lola Aguilar
Gracias al acuerdo suscrito con el Instituto de Estudios Almerienses, han contado con el apoyo económico de la Diputación de Almería.
La construcción más básica y elemental, la que siempre se ha hecho, consistía en coger piedras y ordenarlas de tal manera que permitieran levantar un habitáculo”. En 2018, la UNESCO declaró la técnica de la piedra seca patrimonio inmaterial de la humanidad.
El equipo del que ha formado parte ha estudiado en profundidad la estructura de las construcciones de piedra.
Piensa, por ejemplo, en un ribazo, en un balate, como lo llamamos aquí. Es un paisaje armado y dividido con piedra, que es el recurso más económico y el que más presencia tiene. Lo que haces es reordenar el terreno con paciencia y sabiduría. Hay todo un proceso de ingeniería popular y, sobre todo, de conocimiento acumulado. Y así podríamos hablar de hasta cien tipologías constructivas diferentes vinculadas a la piedra.
Y uno se pregunta si la ciudadanía actual está mentalizada para conservar este tipo de patrimonio y estos espacios.
He estado muchos años explicando que Almería tiene una singularidad: es una provincia muy montañosa, con cuatro barreras de más de dos mil metros de altura y muchas otras de menor altitud. Entonces, si quieres cultivar, si quieres habilitar ese espacio, tienes que hacerlo a través de terrazas, lo que llamamos balates, y tienes que traer la tierra
.
Juan Antonio puntualiza que la técnica de la piedra seca ha permitido cultivar este territorio, construir ribazos, levantar acequias y desarrollar sistemas de defensa frente a la bajada del agua.
Ahora llega una máquina y hace el trabajo. Pero la construcción tradicional del paisaje habitado se remonta a miles de años. Este es un momento puntual y posiblemente efímero. Si queremos interpretar el territorio, tenemos que ver cómo nos hemos adaptado para sobrevivir en un medio hostil.
Foto: Balates de piedra seca en Las Presillas © Oscar Molina
Pero la sociedad se ha vuelto excesivamente economicista y, a menudo, olvida su pasado.
La esencia de la construcción tradicional es hacerla con el mínimo esfuerzo posible y con los materiales inmediatos. Ahora los traes de donde sea, pero las construcciones tradicionales, las construcciones de piedra, nacen directamente del territorio.
Es una arquitectura que entra en diálogo con el entorno y no lo rompe.
Son construcciones que no necesitan arquitectos ni una gran planificación. No hay una administración que te diga lo que tienes que hacer. Hay una necesidad que debes cubrir, y la cubres con los recursos inmediatos que tienes. Y el mejor de esos recursos es la inteligencia.
El Ministerio de Cultura trabaja en la declaración de los sistemas históricos y tradicionales de regadío como patrimonio inmaterial en España, gracias, en parte, a estas investigaciones y aportaciones. El Laboratorio de Antropología Sociocultural de Almería ha sido el encargado de redactar el informe consultivo, firmado por dos de sus 17 miembros: Juan Antonio Muñoz y Francisco Checa.
A pesar de la existencia de muchas universidades en España, ha sido la Universidad de Almería la encargada de este trabajo, junto con la Universidad de Granada, a través del Laboratorio de Arqueología Biocultural, que redactó el informe técnico. Se trata de un encargo puntual que ha tenido en cuenta la preparación de los investigadores almerienses sobre los usos del agua.
El agua es esencial para el ser humano. Si es importante en Castilla, imagínate en un sitio donde no la hay, donde la insolación es muy potente y donde la prosperidad y la demografía, es decir, la cantidad de gente que puede vivir en un lugar y su calidad de vida, dependen del agua que se consiga. Y qué mejor ejemplo que la extensión de terreno que ocupa el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.
Muñoz enfoca también la relación entre el agua y su rentabilidad económica.
El agua es la esencia de la vida. Te fijas en los distintos paisajes que tenemos en Almería y, donde no hay agua, se considera un paisaje yermo, muerto, sin vida. Por el contrario, donde hay agua se valora como un paisaje feraz”. Sin embargo, en la actualidad no existe ese tipo de análisis, porque vivimos en una sociedad en la que el agua parece depender solo de abrir un grifo o mover una manivela. “Pero cuando para conseguir agua tienes que esperar a que llueva, y además disponer de medios y fórmulas para guardarla y que no se estropee, entonces descubres que es un tesoro.
Juan Antonio plantea un dilema muy gráfico: recorrer durante diez días el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar con solo tres botellas de agua.
La optimización y la obtención del agua a través de distintos recursos es fundamental. Para eso sirven una serie de sistemas que permiten capturarla, transportarla, almacenarla o defenderse de ella, porque a veces el agua llega con muy mala sombra y, si no estás preparado, también te puede llevar a ti”. Su trabajo está basado en la buena gestión de un territorio árido, directamente vinculada a la posibilidad de vida; es decir, a la obtención y el aprovechamiento del agua.
Entrevista realizada por Antonio Hermosa
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