Gente del Parque

Concha Durante: “A los turistas les encantan los mercadillos”

Concha Durante es una de las responsables de coordinar el montaje de los mercadillos que encontramos en las barriadas del Parque Natural. Nació en Madrid hace 73 años, es madre de cuatro hijos y un día pasó por Almería.
Me enamoré de esta provincia y me quedé a vivir aquí.

En 1986 abrió su primera tienda de ropa de mujer en la calle Ricardos de la capital almeriense, Libre. Después abrió otra de hombre en el Gran Hotel y otra en la calle Rueda López. Su afición a la fotografía la llevó también a instalar un estudio en Níjar, en la barriada de San Isidro. Después de cerrar todas las tiendas de moda, Concha siguió conectada a la profesión que corría por sus venas y continuó involucrada en el mundo de la fotografía profesional.
He seguido dedicándome a la fotografía social hasta que me jubilé.

Estos antecedentes demuestran que nos encontramos ante una mujer muy activa y vital. Ahora la encontramos en un mercadillo en la barriada de Cabo de Gata. El mercadillo de Cabo de Gata se monta una vez a la semana en la plaza Malvasía, junto al mercado de abastos. Se instala por la tarde-noche, para evitar las horas de calor, e intenta dinamizar la zona.
Lo hemos puesto para darle visibilidad a esta plaza.

Foto: Alberto Salamanca © Lola Aguilar

También está involucrada en la organización de otros mercadillos que se desarrollan en distintas barriadas del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.
Colaboro con Arte Rastrillo en los mercadillos que organizan durante todo el año en el Levante almeriense: los de La Isleta, Las Negras y Rodalquilar.

Participa en la organización de estos mercados artesanales, que se instalan en distintos puntos de la provincia durante los doce meses del año.
Lo hago para, de alguna forma, dar visibilidad a los artesanos. Toda esta gente se dedica a fabricar pendientes, bisutería, cerámica, ropa, pintura… Todo tipo de artesanía, y es algo muy interesante.

Pone su granito de arena, aportando su enorme experiencia en el mundo del comercio, con el objetivo de ayudar a mostrar el importante trabajo que realizan estos artesanos.
Es la forma que tienen realmente todos estos artistas de mostrar su trabajo y sobrevivir. Si no hubiera mercadillos, no tendrían otra forma de enseñar su obra. Bueno, ahora también están las redes sociales e internet, pero no es lo mismo, porque aquí las personas que nos visitan ven físicamente lo que estos artistas son capaces de hacer. Pueden tocar y ver los materiales con los que están hechos los objetos.

Fuera de la temporada de verano, estos mercadillos se realizan periódicamente durante el día en zonas céntricas de cada barriada.
En Cabo de Gata es semanal y en La Isleta, Las Negras y Rodalquilar, una vez al mes. En La Isleta se instala en el mirador, y en Las Negras y Rodalquilar, en la calle o en la plaza principal, que son zonas peatonales. Cuando llega el verano cambian su horario y se desarrollan por la tarde-noche, para evitar las altas temperaturas del día.

Estos mercadillos son interesantísimos porque, aunque duran todo el año, en verano se convierten en un atractivo más para la gente que viene de vacaciones a estas barriadas del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.
Efectivamente, a quienes más les gustan los mercadillos es a los turistas. Los turistas entienden a los artesanos —no sé por qué—, quizá porque están de vacaciones y están más relajados, y les encantan los mercadillos artesanales. También, para ofrecer alternativas lúdicas, incluimos música, que es otra forma de dar visibilidad a estos artistas, que están encantados de participar ofreciendo pequeños conciertos.

Foto: Mercadillo “Arte Rastillo” en Las Negras © Oscar Molina

Foto: Mercadillo “Arte Rastillo” en Las Negras © Oscar Molina

Muchos de estos artesanos viven en el entorno de Almería, pero también llegan a estos mercadillos artistas de otros lugares de España.
Sí, también pueden venir, por ejemplo, de Granada o Málaga, aunque la mayoría procede de distintos puntos de Almería.

Lo que más nos encontramos en estos mercadillos es ropa, bisutería, joyería, ilustración, pintura, artesanía de la madera y de la piedra, aunque hay una amplia variedad de alternativas.
Hay un poco de todo. En estos mercadillos lo que menos hay es ropa. Pero ahora, por ejemplo, tenemos una diseñadora que viene para dar visibilidad a su trabajo. Y también nos podemos encontrar un puesto donde nos ofrecen unos masajes.

Le preguntamos a Concha si los artesanos son los mismos que recorren todos los mercadillos de estas barriadas del Parque Natural.
Prácticamente sí. Luego puede variar un poco, pero habitualmente son los mismos. Realizan siete mercadillos al mes para mostrar su género y, después, a través de redes sociales, intentan seguir vendiendo”.

Estos mercadillos están totalmente regulados. Para instalar uno de estas características se precisa una autorización municipal y un permiso del Ayuntamiento correspondiente.
El Ayuntamiento colabora. Le interesa que se monte el mercadillo y marca unos horarios y las normas que hay que seguir para que funcione.

Este tipo de mercadillos son distintos. No podemos confundirlos con los que solemos ver también durante todo el año en los barrios de Almería o distribuidos por los diferentes pueblos de la provincia. Estos últimos están dedicados, principalmente, a la venta de comida y ropa. Se llevan a cabo de día y tras ellos van muchos autónomos que tienen en estos montajes su modo de subsistencia.
Un caso particular lo encontramos en San José, donde desde hace muchos años, en verano, también hay puestos instalados todas las noches en el paseo marítimo.
Son puestos individuales que todas las noches de verano dan mucha vida al paseo marítimo de esa barriada. Es el único sitio del Parque Natural donde se hace ese tipo de mercadillo.

Entrevista realizada por Antonio Hermosa

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