Vida natural

El “callo solar” no existe

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) desmiente la existencia del denominado “callo solar” como mecanismo de protección de la piel contra el sol. Aclara que el bronceado y el engrosamiento aparente de la piel son respuestas al daño producido por la radiación ultravioleta (UV).
No hay ninguna evidencia científica que respalde la idea de que la piel humana pueda acostumbrarse o generar una protección natural eficaz y segura frente a la radiación UV mediante exposiciones progresivas al sol. El denominado “callo solar” hace referencia al engrosamiento de la epidermis y al aumento de la pigmentación de la piel debido a la exposición prolongada al sol, como asegura el mito difundido en redes sociales y otros canales digitales. Esta idea puede inducir a una falsa sensación de seguridad y favorecer conductas de exposición prolongada e intensa, especialmente peligrosas en la infancia y la juventud.
Las evidencias científicas confirman que la exposición al sol sin protección genera daño solar acumulativo, incluyendo alteraciones del ADN celular, fotoenvejecimiento prematuro y un aumento significativo del riesgo de cáncer de piel, incluido el melanoma.

Foto: En la playa de San José © JMJH

La AEMPS recuerda la importancia de seguir las recomendaciones oficiales sobre protección solar, que todos sabemos, o deberíamos saber, como evitar la exposición solar directa durante las horas centrales del día; utilizar productos de protección solar seleccionando un factor de protección adecuado al fototipo de piel y a las condiciones de exposición; aplicar el protector solar en cantidad suficiente y reaplicarlo cada dos horas, tras el baño, la sudoración o el secado con toalla; utilizar medidas físicas de protección, como sombrillas, ropa adecuada, sombreros y gafas de sol, y extremar las precauciones en menores, evitando la exposición solar directa en niños menores de tres años.

Juan Manuel Jerez

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