Vida natural
Vuelve el sarampión
España ha perdido el estatus de país libre de sarampión, según la Organización Mundial de la Salud —OMS—, tras más de un año de transmisión continuada del virus. Este hecho supone un retroceso importante en la lucha contra una enfermedad que se consideraba erradicada en nuestro país desde 2016 y vuelve a situar el foco en la importancia de la salud pública y de la vacunación.
Según la OMS, este repunte se debe a varios factores: el descenso de las coberturas vacunales, especialmente tras la pandemia de COVID-19, que interrumpió la vacunación rutinaria en muchos países; el incremento de los movimientos migratorios y de los casos importados desde zonas con mayor incidencia y menor cobertura vacunal; y la desinformación y la reticencia a vacunarse, alimentadas por movimientos antivacunas y negacionistas, que han contribuido a que algunos grupos de población no completen las pautas recomendadas.
Foto: Piel con síntomas de sarampión © CDC/Dr. Heinz F. Eichenwald. Wikipedia
Foto: Vacunación © JMJH
Para paliar esta situación, el Ministerio de Sanidad recomienda garantizar una cobertura vacunal superior al 95 % con ambas dosis de la vacuna triple vírica —sarampión, rubéola y parotiditis—, especialmente en población infantil, grupos de riesgo y adolescentes y adultos que no completaron en su día la pauta completa. También aconseja desarrollar estrategias específicas dirigidas a colectivos con baja cobertura vacunal, con el objetivo de reducir el número de personas no protegidas frente al virus; aprovechar cada contacto con los servicios sanitarios para revisar y actualizar el estado vacunal, teniendo en cuenta la edad y las condiciones de riesgo, en especial en personas que vayan a viajar a países con alta incidencia de sarampión; y promover la difusión de información a la población general sobre la enfermedad, su prevención, su mecanismo de transmisión y las recomendaciones que deben seguirse en caso de aparición de síntomas compatibles.
Conviene recordar que el sarampión se contagia a través de pequeñas gotas que salen de la nariz y la boca de las personas enfermas, ya sea por contacto directo o por el aire. Los primeros síntomas suelen ser fiebre durante al menos tres días, tos, secreción nasal y conjuntivitis. Una persona infectada debe aislarse desde el inicio de los síntomas hasta cuatro días después de la aparición del sarpullido para evitar nuevos contagios.
Como medida de prevención, es importante lavarse las manos con frecuencia, evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca, cubrirse al estornudar o toser y evitar el contacto cercano con personas que estén enfermas o puedan estarlo.
En caso de duda, lo recomendable es acudir al centro de atención primaria para recibir información. Por eso es tan importante preservar la universalidad de la sanidad pública: atender a toda la población permite detectar, prevenir y completar la inmunización de quienes no estén protegidos, incluidos aquellos que proceden de países con menores coberturas vacunales.
Juan Manuel Jerez
EL PARQUE
Noticias
Conoce el Parque
Fotografías
Patrocinadores
CONTACTAR
Hazte socio/a
Formulario de contacto