Exposición de Haikus ilustrados en L’atelier-Níjar

Exposición de Haikus ilustrados en L’atelier-Níjar del 3 de diciembre al 31 de enero

El haiku es una forma literaria poética originaria de Japón, muy codificada, caligrafiada y altamente simbólica.

Sobrios, intensos, concentrados, esencia de palabras y sentimientos; así se pueden definir estos micro-poemas que se componen siguiendo unas pautas muy definidas.
La regla formal para su composición es de 17 sílabas divididas en tres versos sin rimas, tres líneas de 5, 7 y 5 sílabas respectivamente, que forman estos escuetos poemas.

Pelando una pera
Azucaradas gotas brillan
A lo largo del cuchillo

Masaoko Shiki

Foto: © Marta Cañadell

 

Quién se atreve

en medio del silencio

a moverse hoy

Esta restricción del 5/7 /5 es muy interesante y representa un enorme interés para la creatividad. Estimula la búsqueda de soluciones para poder conformarse y frente a la imposibilidad de encontrar soluciones literarias convencionales, empuja a encontrar formas realmente poéticas.
Aunque haya constancia de esta forma de tercerilla sin rimas a partir del siglo VIII, llamados katautas, se considera como padre de los haikus al poeta Matsuo Basho (1644-1694) .

Este camino
Nadie ya lo recorre
Salvo el crepúsculo

Matsuo Basho

Su forma actual la debemos al poeta Masaoko Shiki (1867-1902).

Sólo en un árbol
De la inmensa llanura
Las cigarras se agrupan

Masaoko Shiki

El espíritu del haiku sigue evolucionando con las influencias de las tradiciones, el contexto histórico, político, etcétera, pero su esencia es la misma.
Más importante que las reglas formales, es su espíritu mismo el que importa.
No solamente describe cosas, sino una sensación, una emoción, un sentimiento fugaz y efímero. Habla de lo vivido, lo impalpable, lo emocional; de modo rápido, conciso, preciso.

HAY significa escenario, KU versos. Se recitaban en duelo verbal, de allí la importancia de su fraseo.
Incita a la reflexión. Es aconsejado leerlo 2 veces para entender plenamente su sentido y su sutileza, a ser posible en voz alta, en una sola respiración, marcando bien el ritmo. Corresponde al lector crear sus propias imágenes, haciéndolo suyo. Así, el haiku no debe describir sino evocar. Su esencia es el aquí y ahora, concepto ligado al budismo.

Foto: © Safi

 

Como no estabas

la cena se enfrió

sobre la mesa

 

Juan Pardo Vidal

El haiku se ciñe a tres reglas ineludibles: la estación del año (el kygo), la métrica y la pausa gramatical.

La referencia a la estación del año hace sentir el fluir del tiempo, detenerlo, fijar el momento presente como si de una fotografía se tratase. Funciona como un código común a toda la sociedad japonesa para quien la visión del mundo ha sido elaborada por siglos de tradición. Por su herencia del shintoísmo, la religión animista ancestral, la relación de los japoneses con la naturaleza es extremadamente ritualizada y codificada (prácticas sociales, fiestas, ritos…).

Considerado como una forma culta de expresión, los Maestros de los haikus vivían de la corrección de los haikus de sus alumnos. La lengua que se utiliza para los haikus clásicos difiere de la lengua hablada y escrita en la misma época y es la principal dificultad de su composición. Además tiene muchas referencias explícitas o implícitas a la cultura de los letrados y del budismo.

La literatura japonesa se escribe en un idioma que da preferencia a la ilusión y lo implícito.

Hoy el haiku se ha democratizado y se encuentra en formas simplificadas hasta en los periódicos. Se ha transformado en un juego para todas las edades y ya no hace falta la necesidad de un Erudito para corregirlo.

En Japón existen hasta buzones en las ciudades donde depositar los haikus. Estos buzones están dotados de papel y tinta por si la inspiración llega de forma impetuosa e irresistible.

En Occidente el haiku aparece al final del siglo XIX seduciendo a los escritores occidentales que probaron a inspirarse en esta forma peculiar de poesía breve, adaptándolo a su propio idioma.

La vasta noche
No es ahora otra cosa
Que una fragancia

Jorge Luis Borges (1899- 1986)

Foto: © Jeanne Chevalier

 

De temps en temps

Les nuages nous reposent

de tant regarder la lune

 

Matsuo Basho

 

De vez en cuando

las nubes se reposan

de ver la luna

Difiere la forma de escribirlos, mientras los haikus japoneses se escriben en una sola línea vertical, los occidentales lo hacen en 3 líneas horizontales desde 1910.

No te me duermas
La noche es un silencio
Lleno de estrellas

Mario Benedetti (1920- 2009)

“Adentrarse en el camino del haiku, explica Basho, uno de los maestros de esta forma poética, es seguir el curso del mundo haciendo de las 4 estaciones sus compañeras. Entonces, no hay nada que miramos que no sea flor, nada que concebimos que no sea luna”.
¿Y si además de las reglas propias del haiku, le añadimos una dimensión plástica para rizar el rizo, ilustrar el poema por medio de cualquier tipo de expresión artística, como fotografía, pintura, dibujo, grabado, escultura, cerámica…? Ilustrar para apoyar una idea, darle un valor más significativo, evidenciar un detalle, en resumen, dar más vida a las palabras.

Esto es lo que se propuso a un grupo de artistas, que aceptaron el reto de crear un haiku “visual” a partir de un haiku propio o de autor. Para dar más armonía al conjunto de la exposición, se impuso un formato único y cada ilustración está acompañada de su haiku.

Poemas cortos
Lluvia de imágenes
Haikus en Níjar

Participan
Amaia Eguiluz – Ana Belén Jiménez – Ana del Mar López – Carlos de Paz – Chloé van der Mije – Emilio Bisbal – Ernesto Pedalino – Elena Delgado – Estela y Kyra Garcia – Eva Rodrigez Gongora – Frédérique Edy – Javier Termenon – Jeanne Chevalier – José Manuel Palomares – Juan Antonio Maldonado – Maria José Payán- Marta Cañadell – Martín Pastor – Matthew Weir – Miguel Costales – Natalia Ramanova – Paco Cañizares – Safi – Sophie Cuendet – Thomas Neukirch – Vidal Hurtado.

Sophie Cuendet
Asociación artístico-cultural Tierra y Cultura Cabo de Gata- Níjar

Share This