Renacer de la desaladora de Rambla Morales

La empresa Aqualia va a invertir 99 millones de euros para poner en marcha la desaladora construida en Rambla Morales. Pretende que entre en funcionamiento en el año 2022. La nueva infraestructura, llamada ahora Mar de Alborán, mantendrá el diseño original, incluyendo las últimas tecnologías en desalación, y la construcción de una planta fotovoltaica para el suministro de energía. La desaladora podrá producir 20 hectómetros cúbicos de agua desalada al año para regar más de tres mil hectáreas.

El proyecto, ubicado en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar se ideó hace 15 años y se construyó entre 2005 y 2009 por iniciativa de la comunidad de regantes del mismo nombre con la idea de suministrar 60 mil metros cúbicos de agua al día. Se instalaron 170 kilómetros de tuberías y seis balsas. Estuvo funcionando de forma intermitente hasta 2010 parando la actividad en 2011 y dejando a la comunidad de regantes con una gran deuda con La Caixa.

Foto: Desaladora de Rambla Morales © MA

Los responsables de la obra aseguran que, además de la planta, hay una compleja red de pozos, tuberías de captación, impulsión y distribución, balsas de bombeo, sistemas de telecontrol, de rechazo de la salmuera y mecanismos para la transformación y distribución del agua. Tras superar los problemas de propiedad y acordar los pagos con los acreedores, Servicios Hídricos, Agricultura y Ciudad, sociedad de Aqualia que se encargará de poner en marcha la obra, espera llevar a buen puerto esta iniciativa que cuenta con el apoyo de la Junta de Andalucía y los ayuntamientos de Almería y Níjar. En la zona existen graves problemas de agua, con salinidad muy alta para el riego y con unos acuíferos que se encuentran sobreexplotados. Además, existen muchos pozos particulares y pequeñas desaladoras que no están reguladas y aumentan esos problemas de salinización del agua de la zona. Desde Amigos del Parque nos preguntamos si esta desaladora será respetuosa con el medio ambiente y pondrá en marcha mecanismos sostenibles que no busquen solo una alta productividad agrícola en detrimento de los valores ambientales, y si la administración será capaz de hacer un estudio real sobre cuántos pozos existen y cuánta agua se extrae de los acuíferos, para intentar su recuperación. Y, por supuesto, evitar que haya desaprensivos que arrojen la salmuera de las desaladoras en zonas donde pueda salinizar más la poca agua subterránea que queda en este Parque Natural.     

Asociación Amigos del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar